Dale color a tu vida
Por Ágora Digital///Redacción
- Observar, escuchar, validar y ayudar son acciones que pueden contribuir al acompañamiento de una persona que atraviesa por un momento difícil
- Buscan prevenir suicidio
Zacatecas,(12-09-2026).-El psicólogo y tanatólogo José de Jesús Salazar Salas invitó a estudiantes de la Unidad Académica de Odontología (UAO) a reflexionar sobre el impacto de las palabras en la salud emocional y la importancia de escuchar, acompañar y buscar ayuda a tiempo.
Durante la conferencia “Dale color a tu vida, sí a la vida”, Salazar Salas señaló que no siempre es posible saber lo que una persona atraviesa a partir de lo que muestra. “Alguien puede llegar a clases, convivir con sus compañeros y continuar con sus actividades mientras enfrenta depresión, ansiedad, un duelo, problemas familiares u otras situaciones que los demás desconocen”, dijo.
Por ello, puso especial atención en aquellas palabras que suelen decirse “de broma” entre compañeros. Comentarios sobre el cuerpo, la apariencia, las capacidades o la identidad pueden parecer algo menor para quien los dice, pero adquirir un peso distinto para quien los recibe, especialmente si atraviesa por un momento emocional complejo.
“Las palabras sanan o destruyen. Ustedes eligen”, expresó al llamar a los estudiantes a ser conscientes no solo de la manera en que se relacionan con compañeros, amistades y familiares, sino también de cómo reconocen y atienden su propio bienestar emocional.
En este sentido, explicó que sentir tristeza o experimentar estrés ante determinadas circunstancias forma parte de la vida; sin embargo, cuando el malestar persiste, interfiere con las actividades cotidianas o aparecen pensamientos relacionados con hacerse daño o dejar de vivir, es necesario buscar apoyo.
Ante la pregunta de qué hacer cuando alguien cercano atraviesa por un momento difícil, el especialista resumió el acompañamiento en cuatro acciones: observar, escuchar, validar y ayudar.
Ayudar, precisó, tampoco significa resolver la vida de alguien más. Puede comenzar por escuchar, permanecer cerca y, cuando sea necesario, acercar a la persona a una red de apoyo o a profesionales que puedan brindarle atención.
Al finalizar, Salazar Salas recordó a los estudiantes que no siempre es posible conocer lo que atraviesa la persona que tienen al lado. Por ello, una pregunta, una conversación o una palabra dicha desde la empatía pueden convertirse en una forma de acompañamiento.
