Magnifica Humanitas
El Papa León XIV en la firma de la Carta Encíclica Magnifica Humanitas, 15 de mayo 2026 (@Vatican Media)
Por Gerardo Romo///Ágora Digital
Zacatecas,(31-05-2026).-“Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma”, afirma el Papa León XIV en su primera encíclica Magnifica Humanitas, que reflexiona sobre la Doctrina Social de la Iglesia en la era de la inteligencia artificial, donde reconoce que en los últimos años se ha hecho cada vez más evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la robótica están transformando nuestro mundo, al tiempo que se impulsa el falso realismo de la guerra que se contrapone a la civilización del amor.
En esta encíclica de 5 capítulos el Papa León XIV considera que si bien la tecnología no es una fuerza antagónica respecto a la persona ni un mal en sí misma, no es neutra, pues “asume el rostro de quien la concibe, financia, la regula y utiliza”, por lo que el Pontífice llama a construir con ella el bien, bajo las premisas de corresponsabilidad valiente y subsidiariedad de la comunión; de tal manera que seamos capaces de reconocer en el corazón humano el lugar donde Dios desea habitar.
Así el papa León XIV recuerda que la Doctrina Social de la Iglesia es una ruta de discernimiento comunitario que permite recorrer la historia en la mirada de Cristo para desde ahí encontrar la verdad, edificar la dignidad de la persona, construir la justicia, el valor del trabajo, el destino universal de los bienes, la solidaridad y la subsidiariedad, el cuidado de la creación, la centralidad de la paz y la fraternidad.
El Papa es enfático al plantear lo que llama la necesidad de desarmar la IA, de tal manera que deje de seguir las lógicas de la guerra y de la fuerza en referencia al papel activo de la IA en los conflictos, rechazando la automatización de decisiones sobre la vida humana. “El juicio moral no pude reducirse a un cálculo, no pueden existir agentes morales artificiales, porque la máquina no puede distinguir el bien del mal”, advierte.
En la era digital, advierte León XIV “es necesario desarmar la IA y superar la teoría de la guerra justa, relanzando el diálogo y el multilateralismo”. Esto en clara alusión al principal zar de la guerra en nuestros tiempos, el Presidente Donald Trump, de quien ha dicho en varias ocasiones “no le tengo miedo”.
El Papa León XIV insiste en los dos polos de la IA y la tecnología, pues puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa Común; pero también tiene el poder de dividir, descartar, generar nuevas injusticias. Y por lo tanto, no es una solución a los problemas de la humanidad, como tampoco un mal en sí.
El Papa alerta que la verdad se convierte en un bien común que cuidar y compartir, especialmente en un momento en el que la IA puede intensificar la desinformación, y pugna porque se establezcan con claridad y se hagan visibles los criterios con que se seleccionan y amplifican los contenidos en las redes así como “reconocer la importancia de la prensa y apoyarla”.
El Papa León XIV, quien escribió su primera encíclica recordando el 135 aniversario de Rerum Novarum, del Papa León XIII, recuerda que en esta era de la IA el trabajo es clave para la existencia humana y advierte que no todo vale para reducir costos, pues “preservar el empleo debe ser un objetivo que esté por encima de los intereses empresariales”. Y toda introducción de automatización debería acompañarse de medidas verificables de protección del empleo, recualificación y participación de los trabajadores.
En Magnifica Humanitas el Papa León XIV reflexiona de manera especial sobre el impacto de la tecnología en los jóvenes y enfatiza que es clave enseñarles a decidir cuándo y para qué no utilizarla al tiempo que advierte sobre el riesgo de generarles dependencias, por lo que es necesario impulsar la independencia frente a la máquina protegiendo a los jóvenes “de ésa sutil seducción que parece inútil el pensamiento humano precisamente cuando más se necesita”.
La encíclica resalta que desde un punto de vista cristiano, la inteligencia humana es cualitativamente diferente y radicalmente superior a la inteligencia artificial, pues aunque las máquinas sean capaces de calcular de manera mucho más rápida y amplia que nosotros, “no experimentan la alegría ni el dolor ni están abiertas a la relación con el otro ni a la entrega que da sentido a nuestras vidas, este es otro de los peligros que nos acechan: dejarnos engañar por la apariencia de una relación con una máquina”.
El Papa reitera en su mensaje que todos y todas nos necesitamos y así nos encontramos en la encrucijada de florecer nuestra magnífica humanidad o la amenaza de destruirla, por lo que hace el llamado a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a edificarnos en la esperanza.
Y así la magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra según el Papa agustino ante una elección decisiva: “levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
“El tiempo de la inteligencia artificial puede ser un paso en el que el Espíritu haga madurar la civilización del amor en nuestras vidas”, insiste León XIV.
