Historia de romanos gringos
Por Gabriel Páramo///Ágora Digital
Mercurio
Zacatecas,(28-03-2026).-Leer las historias de los doce césares, escritas por Gaius Suetonius Tranquillus —Suetonio, para los hablantes del latín evolucionado en español— en las que se retrata a los mandamases romanos llenos de actos ridículos, enloquecidos y fatuos, produce una sensación de asombro, asco y lástima; tal vez, si la civilización no se hunde a sí misma en su propia miseria y si sorteamos el azar con sus meteoritos gigantes y extinciones, se pueda leer sobre estos años del primer cuarto del siglo XXI con esos mismos sentimientos.
Venus
Donald Trump, emperador (perdón, presidente) de Estados Unidos lo mismo da muestras de un mal gusto aberrante en las remodelaciones de la Casa Blanca, que hace berrinche y no pone la foto, o coloca mensajes ofensivos, en las fotos de los presidentes de su país que le caen mal. Al igual que el retrato que da Suetonio de los césares, Trump y su séquito lo mismo declaran guerras enloquecidas que amenazan naciones que odian; secuestran presidentes extraterritorialmente, que dictan la política exterior de sus corifeos, como Ecuador o Costa Rica.
Tierra
Claro, las similitudes no son totales. A diferencia de Roma, Estados Unidos puede destruir físicamente al mundo con armas nucleares, químicas o bacteriológicas, además de que incluso en la guerra, digamos, convencional, prácticamente no hay quien pudiera oponérsele si no es que China, Rusia o una muy improbable alianza paneuropea.
Marte
Dentro de Estados Unidos, nuevas guardias pretorianas persiguen, encarcelan, vejan y matan tanto extranjeros como ciudadanos de ese país, de formas no solo ilegales, sino totalmente inmorales. No les importa difamar a quienes se oponen a ellos y acusarlos de crímenes que jamás estuvieron en sus manos cometer. Trump y su gobierno muestran la forma más triste y descarnada de un gigante que se pudre y pretende arrastrar al mundo a su hecatombe.
Cinturón de asteroides
Volviendo a los escritos del historiador perteneciente a la orden de los equites, que aunque élite inferior no dejaba de detentar gran riqueza y prestigio, hay otros elementos graves que asemejan a Trump y sus cercanos con los césares: la impresionante ceguera moral, falta de ética y conducta criminal que no solo campea en su vida pública, sino en la privada. Trump fue asiduo visitante de la isla de Epstein y, presumiblemente, cometió violaciones, actos de pederastia y otras iniquidades.
Júpiter
¿Qué le queda al mundo? Yo creo que más temprano que tarde, los pueblos que ahora son considerados bárbaros tomarán el imperio y le darán fin, como ocurrió con su predecesor. Hace mil 500 años fueron sobre todo los pueblos germánicos quienes tomaron en sus manos la reconstrucción del mundo; que ahora seamos los latinoamericanos quienes nos encarguemos de esa tarea.
