El apego en la infancia y su impacto en el contexto escolar

Colima,(18-04-2026).-Existen demasiadas teorías que hablan del desarrollo a lo largo de la vida y en dicho desarrollo influyen diversos factores de carácter biológico y social. Tal como lo dice la teoría ecológica del desarrollo humano de Bronfenbrenner, el crecimiento de niñas y niños no ocurre de manera aislada, sino dentro de sistemas interrelacionados. (Álvarez, P. 2015)

En este contexto, los vínculos emocionales que se construyen desde los primeros años de vida adquieren gran relevancia, ya que las experiencias de cuidado, protección y respuesta afectiva no solo satisfacen necesidades inmediatas, sino que también dan la pauta a la manera en que el infante aprende a relacionarse consigo mismo y con los demás.

Uno de los enfoques que estudia estos vínculos es la teoría del apego desarrollada por John Bowly quien planteó que el apego tiene una función adaptativa, ya que garantiza protección y supervivencia, es decir, el infante busca cercanía con su cuidador porque eso le proporciona una base segura frente al entorno.

            Bowly identificó tres tipos de apego; en el apego seguro, el infante se angustia cuando la madre o el cuidador se va, pero se calma cuando regresa, en el apego inseguro-evitativo, el infante no se angustia en gran medida cuando el cuidador se va y evita el contacto cuando regresa y en el apego inseguro-ambivalente, el infante se muestra muy angustiado cuando el cuidador se va y, al regresar, busca consuelo, pero también muestra resistencia y dificultad para calmarse. (Reyes, C. 2025)

Ahora bien, ¿por qué es importante hablar de apego dentro del contexto escolar? Porque la escuela es uno de los primeros espacios sociales fuera del núcleo familiar y cuando un niño o una niña ingresa al aula, no llega “en blanco”, sino que llega con una historia previa que influye en su manera de interactuar con su docente y con sus compañeros.

Por ejemplo, un estudiante que ha desarrollado un apego seguro generalmente muestra mayor confianza para explorar, participar y expresar dudas, mayor tolerancia a la frustración y puede pedir ayuda cuando la necesita. En cambio, un infante con apego ansioso puede presentar temor constante a equivocarse, necesidad de aprobación o angustia ante la separación de sus figuras significativas. Por otro lado, el apego evitativo puede manifestarse en aparente independencia excesiva, dificultad para expresar emociones o poca búsqueda de apoyo.

Desde esta perspectiva, la figura docente cobra un papel sumamente importante, ya que puede convertirse en una figura que proporcione estabilidad y acompañamiento emocional. García-Rangel, E. et al., 2014 señalan que la calidad de la relación entre el docente y el estudiante influye en el rendimiento académico y en la adaptación escolar, esto implica que el vínculo dentro del aula no es un aspecto superficial, sino un elemento que impacta directamente en el proceso educativo.

Lo anterior no quiere decir que el profesorado vaya a sustituir a la familia, sino que desde su quehacer será un apoyo valioso para el estudiante. Además, comprender el apego permite entender conductas desde una mirada más amplia, ya que no todas las manifestaciones de retraimiento o agresividad responden únicamente a falta de disciplina; en muchos casos pueden estar relacionadas con inseguridades emocionales. Es por ello que las estrategias como establecer rutinas claras, generar espacios de escucha, validar emociones y mantener comunicación constante con las familias pueden fortalecer el clima escolar.

Es importante mencionar que el apego no se limita a la infancia, sino que influye en cómo las personas regulan sus emociones a lo largo de la vida. (Garrido-Rojas, L. 2006) En este sentido, la escuela puede convertirse en un espacio protector que contribuya a la construcción de mayor seguridad emocional.

La autora es estudiante de posgrado en la Maestría en Intervención Educativa de la Universidad de Colima. Es docente en nivel bachillerato y realiza una investigación sobre el uso del juego tradicional como alternativa al uso de pantallas.

Correo:

afuentes11@ucol.mx

Más información:

García-Rangel, E. G., García Rangel, A. K., & Reyes Angulo, J. A. (2014). Relación maestro alumno y sus implicaciones en el aprendizaje. Ra Ximhai, 10(5), 279–290. https://www.redalyc.org/pdf/461/46132134019.pdf

Garrido-Rojas, L. (2006). Apego, emoción y regulación emocional: implicaciones para la salud. Revista Latinoamericana de Psicología, 38(3), 493–507. https://www.redalyc.org/pdf/805/80538304.pdf

Pablo Álvarez Carneros. (2015, junio 2). La Teoría Ecológica de Urie Bronfenbrenner. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/desarrollo/teoria-ecologica-bronfenbrenner

Reyes Martínez, C. (2025, 9 de junio). John Bowlby y la teoría del apego: historia, tipos y relevancia actual. Humanitas. https://humanitas.edu.mx/blog/academico/licenciatura/john-bowlby-y-la-teoria-del-apego-historia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *