Mensajes cifrados en la Revolución

Zacatecas,(21-11-2025).- La revuelta popular que conocemos como la Revoución Mexicana tiene pasajes muy peculiares, entre ellos, que el 20 de noviembre de 1910, fecha en la que la Historia ubica el estallido del conflicto militar fue, en realidad, un día de calma casi total en el extenso territorio nacional.

El abogado Francisco Ignacio Madero González (1873 – 1913) hizo colocar carteles y manifiestos llamando a la insurrección armada, dirigidos a un pueblo ciertamente descontento, pero víctima de un índice de analfabetismo de entre 74 y 78%.
El pueblo no se levantó de inmediato, no por indolencia, sino por ignorancia. Conforme la voz se corrÃa, paulatinamente se fueron produciendo pequeños estallidos locales, que finalmente se agruparon en diversos ejércitos, entre ellos, la llamada división del Norte comandada por el general José Doroteo Arango Arámbula, conocido como Francisco “Pancho” Villa.
Otra división no menos importante fue la del Sur, cuya cabeza más visible fue la del domador de caballos Emiliano Zapata Salazar (1879 – 1919), quien también ostentaba el título de General.
Lo encarnizado de la reyerta obligó a los ejércitos en disputa a comunicarse mediante claves cada vez más sofisticadas y con un mayor contenido de elementos matemáticos. La tecnología de avanzada disponible entonces era el telégrafo, y fue por ese medio que el señor Rafael Chousal
y Rivera Melo (1851 – 1916), secretario particular del presidente José de la Cruz Porfirio Díaz Mori (1830 – 1915), y por instrucciones de éste, estructuró un sistema de encriptación de uso común por el oficialismo.
La comunicación entre el presidente y los gobernadores partidarios del porfiriato tenía lugar mediante el sistema ideado por Chousal, que consiste en la sustitución simple. La letra “G”, por ejemplo tiene asignado cualquiera de los números 18, 28 o 38. La letra “J” se escribe con cualquiera
de 37, 57 o 57, y alguno de 73, 83 o 93 designa la letra “Z”.