La matemática en la toma de Zacatecas
Los protagonistas de la Toma de Zacatecas foto: INAH
Por Juan Antonio Pérez/// Ágora Digital
Zacatecas,(14-01-2026).-El personaje principal de el texto que justo ahora usted tiene la bondad
de leer es el general hidalguense Felipe de Jesús Ángeles Ramírez, quien capturó la atención de quien escribe gracias al trabajo “Felipe Ángeles, un matemático en la Revolución Mexicana”, de la pluma del preclaro matemático oaxaqueño Jaime Cruz Sampedro (1955 – 2015), en colaboración con su
colega hidalguense, la profesora Margarita Tetlalmatzi Montiel, junto con quien publicó un nutrida cabtidad de productos científicos.
La lectura a la que he aludido me condujo a consultar otras fuentes y con ello llegar a una epifanía histórica que aquí compartiré, al igual por supuesto, que el contenido matemático en la vida y obra del general Ángeles. La formación en esta disciplina científica del hidalguense era bastante sólida y rigurosa, fungiendo como docente en Matemáticas de la Escuela Nacional Preparatoria, además de enseñar tanto Matemáticas como Mecánica Analítica en el Colegio Militar, siendo incluso nombrado
director de esta última institución por el presidente Madero en junio de 1912.
No permanecería mucho en el encargo; el profesor era un hombre de acción, y decidió unirse a las fuerzas de Villa en 1914.
Se conocen al menos dos trabajos de Ángeles publicados en las Memorias de la Sociedad Científica Antonio Alzate, llamada así en reconocimiento al filósofo y naturalista novohispano José Antonio Alzate (1757 – 1799). El primero de ellos titulado “Fórmulas relativas a las velocidades y presiones en
las armas” está fechado en 1896 y trata sobre lo que suele llamarse “balística interior”, es decir, relativa a lo que ocurre con los proyectiles antes de abandonar el arma.
El alcance de un proyectil, así como la precisión con la que alcanza su objetivo dependen de la velocidad con la que es expelido. Se propone al lector un experimento por demás sencillo: haga correr agua a través de un conducto, una manguera, por ejemplo, dejando que el líquido caiga libremente. Colocando un dedo en el extremo se incrementa la velocidad de salida, y con ello la horizontalidad del chorro.

