Enumera Femat retos de Ángel Román, rector electo en la UAZ

Zacatecas,(22-08-2025).- Iniciar una operación cicatriz que sane las heridas que dejó el proceso electoral en la universidad, que posibilite su gobernabilidad, así como su rescate financiero son los principales retos que afrontará Ángel Román Gutiérrez, rector electo de la UAZ para el periodo 2025-2029 que arranca los primeros días del mes de septiembre.

«Rescatar a la universidad de la crisis, actuando con transparencia y permitiendo que el Consejo Universitario se convierta en un órgano de debate sin manipulación deberá ser prioritario, Si no se resuelven los problemas internos, la universidad corre el riesgo de que el gobierno federal, su principal fuente de recursos, deje de otorgarle fondos adicionales, lo que la pondría en una situación de mayor vulnerabilidad», señala Femat en entrevista.

Además, según Femat «el principal reto que enfrentará Ángel Román es la situación económica de la universidad. La institución tiene una deuda acumulada cercana a los 4 mil millones de pesos, lo que ejercerá una presión latente sobre su administración durante los próximos cuatro años.

Además, señala que la nómina de la universidad está por encima de lo presupuestado por los gobiernos federal y estatal.

«Este factor podría agravar este problema es si el rector anterior realizó nuevas contrataciones, ya que la nómina mensual ya superaba los 130 millones de pesos, una cantidad muy por encima de lo autorizado. Si se otorgaron nuevas plazas o bases, la presión aumentará, especialmente con los costosos pagos de primas de antigüedad en septiembre y octubre; la primera tarea de Román será determinar si los recursos disponibles son suficientes para cubrir los gastos de los últimos meses del año fiscal 2025, lo que se considera poco probable, ya que las obligaciones probablemente los superen», consideró.

Para abordar esta crisis según Femat, será urgente que Román Gutiérrez negocia con la Secretaría de Hacienda para enfrentar la gran deuda de la universidad. y abrir negociaciones con la Secretaría de Educación para asegurar los fondos necesarios para el cierre del año fiscal 2025.

Recuperar la gobernabilidad

Luego de las campañas negras nunca antes vistas en una elección para la rectoría en la UAZ a manos de los dos grupos contendientes por el poder en la Universidad, incluido el proceso penal contra el ex rector Rubén Ibarra Reyes quien fue condenado por las autoridades judiciales por abuso sexual agravado, delito del que el propio inculpado aceptó haber cometido en contra de una menor de edad, la UAZ quedó malherida.

«Restaurar la gobernabilidad y la credibilidad en la UAZ será el gran desafío luego del proceso electoral sufrió daños significativos durante el proceso electoral. A pesar de contar con el apoyo de la administración saliente, Román no tuvo una victoria aplastante, ya que la contienda fue muy reñida entre profesores y estudiantes», dijo Femat.

«Es urgente que Ángel Román tienda puentes con los grupos políticos que no lo apoyaron para buscar acuerdos de convivencia y sanar las divisiones y con habilidad política se involucre en los conflictos heredados; tendrá que deshacerse poco a poco del grupo político que le ha generado todos los problemas».

Buscar la pertinencia de la UAZ y su liderazgo social

«La universidad ha perdido su liderazgo no porque otras instituciones sean mejores, sino porque desvió su misión principal, en lugar de enfocarse en resolver los problemas de la sociedad, se ha centrado en sus conflictos internos», destacó Femat.

«La competencia de otras instituciones, como las universidades del Bienestar o el Instituto Politécnico Nacional, que ya se encuentran en la región, es una amenaza real que la universidad parece no reconocer», alertó.

«El rector electo tendrá que tomar decisiones importantes para recuperar el liderazgo perdido y demostrar que la universidad puede ser parte de la solución a los problemas de la sociedad, no solo un espacio de conflictos; su éxito dependerá de si logra aprender de los errores del pasado y de la autocrítica, el futuro de la universidad depende de su capacidad para sanar las divisiones y restaurar su credibilidad», insistió Femat