El matemático nómada

Zacatecas,(28-03-2026).- En la historia de la ciencia destacan dos matemáticos por su admirable
capacidad productiva. Ellos son el suizo Leonhard Euler (1707 – 1783) y el autor de epígrafe de hoy, el húngaro Paul Erdös: Euler publicó más artículos que Erdös, y este último más páginas que el primero. Otro rasgo común es un genio extraordinario y un inquebrantable amor por el descubrimiento matemático.
Sus vidas personales, sin embargo, distan mucho de ser paralelas. Erdös nunca tuvo hijos ni pareja, y ni siquiera una casa o domicilio fijo, no tuvo posesiones materiales y su único patrimonio consistió siempre de una pequeña maleta con algo de ropa y unos pocos libros.

Euler, por el contrario fue un esposo dedicado y el amoroso padre de trece hijos. Pronto nos ocuparemos de él.
Erdös nace un 26 de marzo, y esa es la razón para que el texto presente sea dedicado a su obra y su vida como un modesto homenaje a sus aportaciones, mismas por las que es recordado con admiración en el senode la comunidad matemática internacional. Aún para aquellos no familiarizados con el quehacer matemático, tal vez la frase del epígrafe resulte familiar en alguna medida.
La vida de Erdös es tan peculiar, que ha sido llevada a las pantallas grandes en la cinta N es un número: El retrato de Paul Erdös, rodada en vida del matemático, y documentada en el libro de Paul Hoffman El hombre que solo amaba a los números (1998), ensayo de corte histórico que contó con la asesoría del propio personaje.

El título de la obra de Hoffman difícilmene puede ser más descriptivo; una de las expresiones que más se recuerdan de Erdös es “Si los números no son bellos, nada lo es”.
Erdös no era un hombre ni solitario ni anti social, siempre estaba rodeado de amigos, eso si, matemáticos todos, pues sus conversaciones difícilmente
versaban sobre asuntos diferentes al quehacer matemático; se cuenta que
la primera pregunta hacia alguien que acabase de conocer era “¿cuál es
tu teorema favorito”. Era atento con los niños y podía detectar sus talentos matemáticos a edad temprana, y se refería a ellos como “los épsilons”,
pues es costumbre en matemáticas designar esa letra del alfabeto griego
para hacer referencia a números que representan cantidades minúsculas.
Tan vasta fue su producción científica, que mantenía correspondencia
con matemáticos alrededor de todo el planeta, lo que llamó la atención del
gobierno estadounidense, en el caso particular de los chinos. El senador
republicano Joseph McCarthy (1908 – 1957), adicto a las listas negras de
presuntos “comunistas”, promovió políticas estrictas de control ideológico
que, por supuesto tuvieron repercusiones migratorias, especialmente entre 1950 y 1956. Huyendo de la cruzada anti judía de Adolf Hitler (1889

1945), Erdös residía en Estados Unidos desde 1938, cuando en 1954, regresando de una estancia académica en Europa fue víctima de la cruzada
anti comunista de McCarthy. A su arribo al aeropuerto se le preguntó si
sabía algo acerca de Karl Marx (1818 – 1883) siendo su respuesta “no mucho,
entiendo que fue un gran hombre de ciencia”. La respuesta fue lo suficientemente comunista como para negarle su reingreso a la Unión Americana, para lo que fue necesaria la intervención de la Sociedad Matemática Estadounidense (American Mathematical Society).
Además de prolífico acusó una gran precocidad científica, obteniendo el doctorado a los 21 años, luego de haber publicado su primer artículo a la tierna edad de16. Este primer trabajo fue publicado por la Universidad.
Péter Pázmány de Budapest bajo el título Una demostración asombrosamente
simple del teorema de Chebyshev, cuyo aserto es que entre todo número natural n y su doble 2n es posible siempre encontrar por lo menos un número
primo.
Nuestro homenajeado sentía especial fascinación por los números primos; se le atribuye haber afirmado “ciertamente Dios no juega a los dados con el universo, pero algo extraño pasa con los números primos”. Recordemos que 2 un número natural es primo si tiene exactamente dos divisores y solo en
ese caso.

Por ejemplo, 13 es primo porque sus únicos divisores so 1 y 13, mientras que 12 no lo es porque tiene como divisores a 1, 2, 3, 4, 6 y 12.
El número 1 tampoco es primo porque tiene un único divisor, que es él mismo.