Un periplo por la geometría mexica
Por Juan Antonio Pérez/// Ágora Digital
- «En Roma nadie es instruido si no es pitagórico»: Cicerón (106-43 ANE)
Zacatecas,(01-10-2025).- Las magníficas obras de ingeniería mesoamericana son fehacientes pruebas del vasto conocimiento matemático de las civilizaciones que las erigieron. Las elogiosas frases de Bernal Díaz del Castillo (1495 – 1684) acerca de la geometría urbana de la Gran Tenochtitlán, en su Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España dan buena cuenta de ello.
En esa obra el autor compara el urbanismo azteca con el europeo, dando gran ventaja al primero por sobre lo desarrollado en el viejo continente.
La excelencia ingenieril no es únicamente matemática, se nutre de física, química y ecología, así como anatomías humana y comparada.
Muchas de esas edificaciones se encuentran hoy en pie y prácticamente tan sólidas como en su inauguración. Los mexicas no eran sólo excelsos ingenieros, sino también magníficos arquitectos.
En la era precortesiana se levantaron templos con bases cuadradas perfectas, o bien rectangulares en proporción áurea, lo que revela indirectamente familiaridad con esta razón, que con frecuencia se relaciona única y erróneamente con la matemática griega. Se trazaron ángulos precisos tanto en los templos como en las explanadas y en campos de juego. Nada era dejado al azar. Es claro que hubo una ruptura en la conquista, pues en lugar de fusionar los avances culturales y científicos se optó por lo más
primitivo: la destrucción de lo diferente.
