Lo más probable es que uses probabilidad sin saberlo

Colima,(27-06-2025).-¿Crees que alguna vez has apostado sin darte cuenta? Hablar de probabilidad cuando en nuestra vida cotidiana nos enfrentamos con una gran cantidad de fenómenos aleatorios es tan común que, en nuestro vocabulario, tenemos tan presentes frases que hacen referencia a la poca o mucha posibilidad de que un suceso ocurra, como: “es muy probable” o “es poco probable”. Pero ¿cómo es que, con un simple vistazo rápido a la situación, podemos determinar esto?, y ¿tomamos en cuenta todas las variantes que pueden afectar los cálculos?

Al parecer, todos tenemos una idea previa sobre la probabilidad y el azar antes de tomar cualquier curso de esta asignatura matemática, lo que ocasiona que hagamos una construcción de conceptos informales que implementamos cuando se nos presenta una situación en la que está involucrado el azar. A partir de esto, el cálculo de probabilidades puede resultar un procedimiento no tan complejo, especialmente en algunas ocasiones, como calcular la probabilidad de acertar una respuesta de opción múltiple de un examen cuando no conocemos la respuesta correcta. Pero existen otras en las que se necesita un mejor razonamiento y entendimiento de la probabilidad, como, por ejemplo, la probabilidad de lluvia, en la que existe gran variedad de factores que influyen para el cálculo, como lo son: las nubes presentes, humedad, la presión atmosférica, etc., lo cual nos lleva a solo interpretar los resultados que las aplicaciones de clima nos muestran.

Las personas tenemos un sentido de predicción, el cual se activa en el momento en que tomamos cualquier decisión. Así como podemos tomar la opción correcta, también podemos tomar la incorrecta, lo que nos lleva a pensar en que nada ocurre solo porque sí. Hay factores que alteran las probabilidades de cada opción que tenemos, y eso es algo que, por instinto, las personas deducimos. Sin darnos cuenta, estamos haciendo uso de las probabilidades, aunque de manera informal.

¿El azar es matemático?

Cuando mencionamos el azar en nuestro día a día, seguramente entendemos y nos estamos refiriendo a algún evento o situación en la que no podemos predecir con seguridad qué es lo que va a pasar. Por ejemplo, si alguna persona reproduce desde nuestro celular, de modo aleatorio, nuestra playlist, va a sonar cualquier canción que esté dentro de las opciones, convirtiéndose en un evento donde no sabremos con certeza qué canción se va a reproducir. Y, así como este, nos enfrentamos a muchos eventos donde el azar está involucrado. Las cosas se complican cuando, de estos eventos de azar, nosotros queremos un resultado en específico, porque necesitaremos ayuda de las matemáticas. Pero ¿cómo es que las matemáticas ayudan a medir la incertidumbre de los resultados?

Si bien estas situaciones donde el azar está involucrado son impredecibles, las matemáticas nos permiten hacer cálculos que nos ayuden a saber qué tan probable es cada posible resultado que se pueda dar. Por ejemplo, si nosotros queremos que suene nuestra canción favorita, la probabilidad de que suene será el resultado de dividir nuestra canción favorita (1) entre el total de canciones que tenga en mi playlist, y, así como mi canción favorita, todas tienen la misma probabilidad de ser tocadas como primera canción. Las matemáticas nos ayudan a poder obtener los resultados de ocurrencia de cada posible acontecimiento que pueda suceder, dando cuenta que, si bien no pueden predecir un resultado en específico, sí nos ayudan a hacer cálculos que miden la incertidumbre de cada posible resultado.

La probabilidad como negocio

Sin duda alguna, al pensar en probabilidad y dinero, a nuestra mente pueden venir negocios como los casinos, los cuales, gracias al gran manejo de esta disciplina en sus juegos, se han convertido en un negocio tan rentable. Pero hay otras industrias que usan el mismo sistema probabilístico para poder obtener grandes ganancias, como es el caso de todas las compañías de seguros: seguros de vida, de auto, de casa, de tarjetas, de teléfonos, entre otros. Pero ¿cómo es que la probabilidad se ve involucrada aquí?

Las compañías aseguradoras son de gran ayuda para todas las personas, principalmente porque brindan protección financiera en caso de cualquier imprevisto que se presente con nuestros bienes o con nosotros mismos. Poniendo como ejemplo el seguro de teléfonos, los propietarios pagan un seguro para proteger su teléfono contra robos o extravíos. Entonces, son un gran número de personas las que pagan estos seguros. Cada teléfono robado o extraviado es una pérdida para la compañía, ya que deberán dinero al propietario, pero, con un buen cálculo, sabrán que el dinero que reciben por los pagos de todos los seguros es mucho mayor al dinero que pagan a las personas que se quedan sin teléfono. Y así es como los casinos también implementan estrategias similares. Así como en las compañías de seguros se basan en todas las personas que pagan seguros y no lo necesitan, los casinos se basan en los perdedores, ya que saben que es mayor el número de personas que pierde su dinero que el que gana, generándoles así enormes ganancias. En otras palabras, “la casa siempre gana”.

El autor es egresado de la Licenciatura en Enseñanza de las Matemáticas de la Universidad de Colima. Ha participado en diversos proyectos intervención educativa de ciencias y matemáticas en contextos rurales y de fomento a la lectura.

Correo: eflores13@ucol.mx